Visitas imprescindibles de Estambul

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Pocas ciudades tienen un pasado tan interesante y diverso como Estambul, además, la ciudad concentra un buen número de atracciones turísticas en su mismo corazón, lo cual facilita mucho la visita a pie desde tu propio hotel.

Cuando llegamos a Estambul y queremos conocer su esencia, no debemos dejar pasar por alto las siguientes localizaciones, totalmente imprescindibles para cualquier viajero que pise la antigua capital bizantina. Todas estas visitas se pueden hacer a pie, ya que caen relativamente cerca.

-Palacio de Topkapi: Era el palacio del Sultán en la época del Imperio Otomano. La visita es totalmente imprescindible, ya que en ella podrás descubrir como vivía el Sultán y además pasear por su antiguo harén, donde las mujeres del sultán y pretendientes al trono conspiraban los unos contra los otros. A todos aquellos que le gusten las flores tienen una cita obligada en el palacio, ya que recoge un sinfín de tulipanes de todos los colores. También se puede visitar la colección de tesoros del palacio, donde uno puede observar el alto grado de sofisticación que llegaron a alcanzar los otomanos en aquella época.

-Mezquita Azul: Fue construida para competir con Santa Sofia, por ello, no debe sorprendernos su localización, justo enfrente de ésta. Fue construida un siglo y medio después de caer el Imperio Bizantino, sobre el 1606. La Mezquita Azul es otro visita imprescindible y uno de los edificios más característicos de toda la ciudad, su entrada es gratuita y se puede pasar uno horas dentro, sentado en su gran patio viendo pasar a la gente mientras tomas fotos o ves como cae la noche. Un consejo, para entrar a la mezquita debes llevar ropa apropiada y descalzarte, las mujeres deben llevar un pañuelo en la cabeza, sino tenéis nada con que taparos, en la entrada os dejarán todo lo que necesitéis gratuitamente.

-Santa Sofia: Construida durante el reinado de Justiniano en el siglo VI d.c. Se dice que el mismo emperador quiso levantar una obra arquitectónica de tal nivel que pudiera superar al palacio del mítico Salomón. No sabemos si lo superó o no, pero que si es seguro es que Santa Sofia es el símbolo de Estambul y uno de los edificios más impresionantes y característicos de todo el mundo. Su diseño arquitectónico no recoge las características artísticas bizantinas y las eleva a su máximo exponente, sino también, fue una clara inspiración para el posterior arte musulmán que bebió mucho del arte bizantino. Para mi personalmente, era uno de esos edificios que siempre había querido ver y la verdad es que no me decepcionó en absoluto. Su decoración interior, con algunas de las pinturas que aún se conservan y su impresionante puesta en escena hacen de Santa Sofia un lugar único e inigualable. Cabe decir que los minaretes fueron levantados después de la caída del Imperio Bizantino, ya que la iglesia pasó a ser una mezquita. Actualmente es un enorme edificio-museo que recibe la visita de miles de turistas al día.

-Palacio sumergido: Es una auténtica joya escondida en pleno centro de Estambul, son de aquellas atracciones que quizás sino vas con una guía pases por alto. La basílica del agua o Palacio sumergido, era uno de los muchos depósitos de agua construido en tiempos de Justiniano para poder abastecer a la ciudad en caso de ser atacada. Se caracteriza por un sinfín de columnas con cabezas de medusa y otros diseños que dotan de un aire místico al lugar. La visita se realiza a través de pasarelas donde uno puede contemplar los peces que viven en esas aguas. Parece ser que antes del siglo XX la visita se hacía en barca, ya que no existía pasarela alguna.

-Torre Gálata: En el barrio de Pera (una ciudad dentro de la propia Constantinopla), se levanta uno de los símbolos de Estambul, la torre Gálata. Si estas dispuesto a hacer la cola, torre se puede visitar por dentro. El edificio tiene una altura de 61 metros y ofrece al visitante una de las mejores vistas de la ciudad.

-El gran bazar de Estambul:  Es uno de los mercados más grandes y antiguos del mundo. Uno puede perderse literalmente por sus calles y siempre acaba encontrando algo nuevo por mucho que lo haya visitado. Incluso hay un gran bazar de libros donde uno puede comprar antigüedades de papel únicas. Es el lugar ideal para hacer tus compras y además también se puede degustar un montón de plazos del lugar o tomar un té con pastas turcas. El regateo es imprescindible y llegando a convertirse en un arte tan antiguo que hace falta respetar. Merece la pena visitarlo más de una vez, en diferentes horas del día.

-Museo de historia de Estambul: Uno de los museos más impresionantes que hemos podido ver. Cuando el Imperio Otomano abarcaba gran parte del Medio Oriente y del sur del Mediterráneo, el Sultán hizo traer para su capital una cantidad inmensa de esculturas, arquitectura y miles de piezas que hoy se amontonan en el museo. De hecho, tienen tanto arte que no les cabe literalmente en el museo y lo amontonan fuera del mismo a la intemperie. Sin ir más lejos en la misma entrada tienen varias tumbas de emperadores bizantinos, piezas únicas que están hechos con una de las piedras más resistente del mundo, el granito. También dentro tienen una gran colección de piezas únicas como el denominado Sarcófago de Alejandro Magno o un montón de piezas bizantinas. Merece mucho la pena para cualquier visitante. Además en el jardín exterior los gatos custodian el museo, y van pasando de columna griega en columna, donde duermen o saltan a los árboles. Nosotros estábamos sentados en un banco, y vinieron dos o tres gatos a dormir encima nuestro como el que no quiere la cosa. Cabe decir que la ciudad esta llena de gatos y perros que campan a sus anchas y son alimentados por el ayuntamiento. Sin lugar a dudas, Estambul es la ciudad de los gatos.

 

 

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