Moscú, el corazón de Rusia

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Para muchos rusos Moscú no solo es la capital de la madre Rusia, sino también un mundo aparte más internacional y occidental dentro de la propia Rusia. Durante décadas, fue la capital del hermético Imperio Soviético y hoy en día, la ciudad ofrece una mezcla entre su pasado comunista y el capitalismo más agresivo. En esta entrada, recopilamos un resumen de lo visitado, pero dedicaremos entradas exclusivas para hablar de algunos lugares.

¿Cómo preparar un viaje a Moscú?

Entrar en Rusia no es nada fácil, se requieren una serie de permisos para obtener el visado, lo más cómodo es acudir a una agencia local que nos lo gestione, ya que se necesita lo que ellos denominan una carta de recomendación para poder obtener el visado ruso. En nuestro caso acudimos a una agencia que lo gestiona en Barcelona y previo pago de unos 60€ (año 2013) se hicieron cargo de todo. La sensación que uno tiene cuando visita Moscú es que los rusos no esperan la visita de turistas extranjeros y tampoco les hace mucha gracia recibirlos. No dudamos de la amabilidad y la candidez rusa, pero nosotros no vimos esa cara, sino todo la contraria. Las personas con las que tratamos fueron bastante bordes, tajantes e incluso maleducadas. Sospechamos que los rusos solo muestran su mejor cara cuando ganan algo de confianza con una persona y de lo contrario se muestran fríos y cortantes, desgraciadamente en un viaje de seis días no dio para hacer amistades rusas que hubieran podido confirmar esta teoría.

¿Cómo moverse por Moscú?

Aquí no hay dudas, el metro es la mejor opción, bueno, bonito y barato. Con el metro podrás llegar a cualquier rincón de la ciudad y además podrás disfrutar del Palacio del pueblo, vamos que no hace falta que te calientes mucho la cabeza pensando en que transporte elegir. Eso sí, para ir al aeropuerto tendrás que coger algún bus que otro.

¿Qué ver en Moscú?

Se nos antoja imposible hacer toda una recopilación de los múltiples lugares que la capital moscovita ofrece aquí señalaremos los museos, lugares y monumentos que decidimos visitar nosotros, pero estamos seguros que nos dejamos sitios por descubrir y tenemos la impresión que si tienes la suerte de tener algún contacto por la ciudad, encontrarás más de un lugar secreto que la ciudad guarda para los más aventureros.

Plaza Roja de Moscú y alrededores: Para los turistas es el lugar más emblemático de la ciudad y para nosotros el más entretenido. Además nos coincidió que Moscú estaba de fiestas así que teníamos un montón de espectáculos montados alrededor de la Plaza Roja e incluso dentro de ella. Para acceder a la plaza hace falta pasar un estricto control policial y una vez dentro podemos movernos libremente para visitar, por ejemplo la famosísima basílica de San Basilio, el Santo loco, icono no solo de Moscú sino de Rusia también. Aquí también se encuentra la tumba de Lenin, al igual que la de otros dirigentes soviéticos, pero si quieres visitarla tendrás que acceder por un corredor a los pies de la muralla del Kremlin, ya que no se puede acceder a la tumba desde la misma plaza. También podrás ver la tumba del soldado desconocido si visitas la plaza de Alejandro que está justo al lado de la famosa Plaza Roja. Cada x tiempo se hace el cambio de guardia y merece la pena observar el espectáculo.

Visita al palacio del Kremlin: Para visitar el Kremlin, hace falta acceder por una entrada situada en una de sus torretas. Dicha entrada no se sitúa en la misma Plaza roja sino en otro lugar. No te será difícil encontrar la entrada porque verás multitud de personas haciendo cola para entrar. Si tienes el carnet de estudiante podrás disfrutar de un importante descuento, ya que la entrada es bastante cara (unos 25€). La verdad es que nos sorprendió en gran mesura la visita del Kremlin, porque dentro puedes encontrar un montón de edificios y catedrales que se pueden visitar. Además también podrás ver los cañones arrebatados a las tropas de Napoleón (adjuntamos foto en esta entrada). Su visita bien lleva toda una mañana y si decides entrar en alguno de sus museos puede que algo más. Nosotros visitamos la exposición de carrozas zaristas que era realmente espectacular.


Metro de Moscú: Los soviéticos tenían claro que en su sistema el transporte público era vital y por ello hicieron un gran metro, efectivo y espectácular al que llamaron el palacio del pueblo. Utilizar la palabra palacio no se queda corto cuando uno puede observar el nivel de detalle, decoración y mimo con el que construyeron muchas de las paradas de metro. Actualmente las paradas post era soviética lógicamente no guardan ningún tipo de glamour, pero la gran mayoría de estaciones de Moscú aún conservan un aire soviético-imperial increíble. Merece la pena que te pares en cada una de las estaciones de la línea circular de Moscú para simplemente fotografiar y pasear por este auténtico palacio público.

Museo de la Segunda Guerra Mundial: Todos sabemos que la SGM o la Gran Guerra Patriota como les gusta denominar a los rusos, afectó enormemente a la URSS. Dicho país fue clave para poder vencer a los nazis y de ello se regodean a gusto en este inmenso museo donde podrás ver todo tipo de armamento, vestimentas, medallas y artilugios sobre el famoso conflicto. Además también hay algunos lugares que quitan la respiración como una gran sala donde del techo cuelgan 21 millones de cadenitas que tratan de simbolizar a las lágrimas por los soldados caídos durante el conflicto, a la vez que en mitad de la estancia se encuentra una especie de piedad (madre con su hijo muerto en sus brazos).

Museo de la Cosmonáutica: He encontrado un blog que habla larga y detalladamente de este museo y merece la pena echarle un vistazo. No es un museo cualquiera y realmente nos gustó bastante. Como digo en el blog encontrarás toda clase de información desde fotografías a como llegar.

Parque de las estatuas: el Muzeon Art Park es un espacio verde y abierto al público donde muchos artistas locales han depositado sus creaciones en él. Además podrás ver un montón de antiguas figuras soviéticas cuya importancia decayó enormemente después de la caída de la URSS (1991).

Cementerio de Novodevichy: Su visita se hace imprescindible, no solo por el enorme valor histórico que tiene el cementerio, rodeado de preciosos parques donde muchos novios van a hacerse fotos el día de su boda, sino además por el increíble nivel artístico que poseen muchas de las tumbas que podrás encontrar en el cementerio.

Mercadillo de Izmailovsky: Esta fue una de las visitas más bizarras que hicimos en Rusia y puede que en todos nuestros viajes. Se trata de un enorme mercado a las afueras de Moscú cuyas casetas pretenden reproducir un ambiente ”medieval” por así decirlo, donde puedes encontrar absolutamente de todo. Desde camisetas, souvenirs hasta artículos de la SGM y armamento de todo tipo. Sí, no has leído mal, armamento y munición. Nosotros fuimos para poder ver este rara avis que en cualquier país europeo estaría prohibido pero que en Moscú parecen aceptarlo de la manera más natural, así que aprovechamos para observar y degustar la buena comida local que también se prepara en el mercado.

Como decimos Moscú da para mucho y en una sola entrada se hace imposible poder describir todos los detalles de un viaje de 6 días en la capital rusa. Así que posiblemente haremos otras entradas ofreciendo más información sobre alguno de los lugares previamente descritos. Os dejamos con una pequeña recopilación fotográfica que espero que os guste, un saludo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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