Osaka, la otra gran ciudad

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La primera vez que visité Japón no dediqué tiempo a esta ciudad y me quedé con ganas de más. Esta segunda vez pudimos pasar 2 días explorando una de las ciudades más importantes de todo Japón, si visitas el país del sol naciente merece la pena que pases por ella.

Osaka es la tercera ciudad con más población de todo Japón después de Tokio y también la tercera en extensión solo por detrás de Tokio y Yokohama. No nos pareció una ciudad realmente tan atractiva como Tokio o que tenga el encanto de Kioto, pero tiene como mínimo un par de localizaciones dignas de visita.

Osaka es una ciudad próxima a Kioto, puedes llegar en una hora y media con tu JPR saliendo de la ciudad de los mil templos. Es una visita recomendable cuando tienes tu JPR activado y estás recorriendo Japón. Durante los viajes de tren solemos comprarnos unas cajas de comida que venden en todas las estaciones de tren importantes en Japón, para desayunar o incluso comer después de una visita matutina. Venden de todo tipo algunas más sencillas como la de la foto y otras más complejas conocidas como cajas bento. Además me he viciado a esos caffe latte que venden fresquitos, que ayudan a refrescarte un poco después de caminar bajo la asfixiante calor japonesa. Comer en los trenes es una práctica muy típica en Japón y lo hacen para ahorrar tiempo principalmente.

 

 

El castillo de Osaka es una visita imprescindible si estás en la ciudad. Es uno de los castillos más famosos de todo Japón y su construcción se remonta al siglo XVI. Jugó un papel importante en la unificación de Japón. El castillo está cerca de la estación, una vez llegues debes dar un paseo de 10 minutos para llegar a los jardines que rodean el castillo. Los jardines exteriores son de libre acceso y se pueden tomar fotos muy chulas. La entrada al castillo si tiene un coste unos 600 Yenes, pero creo que merece la pena su visita.

Una vez dentro, puedes recorrer los diferentes pisos y edificios que tiene el castillo, cabe decir que por dentro no se permiten hacer fotos, es todo de madera y hasta cierto punto se hace un poco claustrofóbico a medida que vas subiendo. Además en su interior puedes ver piezas únicas como algún traje samurai o alguna katana.

Una vez visto el castillo, la otra gran localización que tiene Osaka es el barrio de Dontonbori. El barrio de Dontonbori es el auténtico centro neurálgico de la ciudad. Aquí podrás encontrar tecnología, centros comerciales y un sinfín de restaurantes mientras paseas al lado del río Umezu. Pero antes de irnos de la zona del castillo comimos una de las especialidades locales de Osaka, un fabuloso okonomiyaki o también conocido como pizza japonesa que están normalmente hechas de harina, huevo y vegetales varios. Cabe decir que uno de estos ya te llena, son más contundentes de lo que parecen.

 

Una vez comimos decidimos irnos al corazón de Osaka. Pasear por Dontonbori es encantador, pero se hace incluso más interesante cuando cae la noche y todas las luces se reflejan en el río. Si te apetece puedes pillar uno de los muchos barcos que pasean por los canales principales de la ciudad. Puedes pasarte horas visitando sus tiendas o jugando en una de las muchas salas de juego recreativas que hay por la zona. El barrio es súper animado y la verdad es que es una zona preciosa que merece la pena visitar.

Nosotros aprovechamos la ocasión para visitar un tipo de restaurante que hacía tiempo tenía en mi agenda de pendientes, uno de esos que te sirven la carne de primera categoría y tu mismo te la haces en una pequeña parrilla instalada en tu mesa. Susana es vegetariana así que el único que comió carne en el local fui yo pero tuvo su gracia preparar la carne y las verduras a la parrilla allí mismo. Cabe decir que en local hacen otro tipo de platos para los que no comen carne, pero principalmente se dedican a eso. A los japoneses les encanta visitar este tipo de establecimientos y prepararse la carne a la parrilla ellos mismos mientras disfrutan de una enorme jarra de cerveza. Además disponían de una de las mejores carnes del mundo, la carne de Kobe (y una de las más caras), así que me di el capricho y me pedí un par de pequeños platos para degustar la famosa carne. La cara de concentración de Susana en la foto intentando evitar que la preciada carne se chamuscara no tiene precio.

Después de cenar buscamos una cafetería con buenas vistas al canal para poder disfrutar del espectáculo nocturno, viendo pasear a la gente, los barcos y el ambiente.

La nota negativa fue el hotel donde nos alojamos, Hotel Zoo en Osaka. El nombre del hotel ya lo dice todo, las instalaciones del hotel están bastante bien y la localización es más que correcta pero tiene un problema muy grave, por las noches se montan unos jaleos que te van a impedir pegar ojo. Las paredes parecen estar hechas de papel y entre que unos se van a dormir tarde (sobre las dos) gritando a grito pelado y otros vienen de fiesta sobre las 4 de la mañana, no hay quien pueda dormir. Además fuera de las habitaciones había unos grifos para que los huéspedes puedan lavarse la boca o lavarse la cara, que cuando son abiertos parece que lo hayan abierto en tu misma habitación ya que emiten un ruido intenso. No solemos ser quejicas con los hoteles, lo digo en serio, pero este nos sacó de quicio, menos mal que solo estuvimos un par de noches aquí. Igualmente le hice saber mi descontento a la dueña del hotel, la cual mostró total y absoluta indiferencia ya que debe estar acostumbrada a que le digan lo mismo, en fin una pena, no recomendamos este hotel para nada.

Otras zonas interesantes a visitar de Osaka son:

El aquarium: donde podrás ver un tiburón ballena, el tiburón más grande del mundo aunque no es carnívoro. El aquarium de Osaka es uno de los más famosos del mundo, aunque nosotros no somos de ver animales en cautividad así que descartamos la visita.

Parque Universal Studios Japón: si tienes pasta y tiempo de sobras y te apetece romper un poco la dinámica del viaje, puedes pasarte por uno de los famosos parques de atracciones de Universal Studios, son bastante divertidos sobretodo si eres fan de sus películas.

Una vez visitada Osaka, al día siguiente salimos para visitar Yamanouchi en Nagano, famosa por sus onsen o baños de agua caliente tradicionales y por un parque natural cercano al pueblo, donde se pueden ver a los famosos snow monkeys tomando un baño en los onsen naturales de las montañas. Lo publicaré en la próxima entrega de Japón.

 

 

 

 

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