Shanghai, la gran urbe moderna

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Sorprende el gran contraste que puede llegar a ofrecer China, por un lado aldeas tradicionales que se rigen por un control económico propio de un sistema centralizado como el comunista. Por otra parte, ciudades como Shanghai, donde el capitalismo está bien desarrollado y no parece envidiar en nada a ciudades como Nueva York o Hong Kong.

¿Cómo moverse por Shangai?

Nosotros elegimos el metro y pudimos llegar a todos los sitios que nos habíamos marcado, fácil, barato y seguro. El metro es la mejor opción para moverte de un lugar a otro dentro de esta mega urbe. Si eliges taxi, puede que topes con uno de los múltiples atascos que suelen producirse dada la cantidad de coches que circulan sobretodo a ciertas horas de la mañana.

¿Qué ver en Shangai?

The Bund: Dar una vuelta junto al río observando el increíble skyline que la ciudad ofrece. Quizás desde este punto podrás ver la imagen más significativa y recurrente de Shanghai. Cuando los operadores tour intentan venderle el viaje a China y aparece una imagen de Shanghai, seguramente saldrá una vista de todos los rascacielos desde la otra cara del río. Pues esta es la imagen que podrás ver desde este punto.

El antiguo casco antiguo: La ciudad ofrece templos y calles tradicionales que junto a la modernidad de la ciudad crea un contraste increíble. Aquí podrás entrar en el casco antiguo y visitar las tiendas y los templos que tiene la ciudad, todos realmente en muy buen estado, restaurados. Las calles se llenan de gente a todas horas y es un placer pasear por la zona. Entre otros lugares visitamos en una farmacia tradicional donde había todo tipo de especies e ingredientes propios de la medicina china.

Pudong: el distrinto financiero y tecnológico de Shanghai. Subir hasta la cima de la Perla Oriental o a alguno de sus rascacielos para tener una de las mejores vistas que ofrecen la ciudad. Para llegar puedes elegir un barco o también una especie de metro subterráneo que aunque es más caro, también es muy espectacular. Nosotros elegimos esta especie de metro futurista para llegar al distrito financiero. La verdad es que una vez allí, no sabes si estas en China o en los EEUU. Lo primero que nos encontramos fue una tienda de Apple gigante donde pudimos disfrutar de algo de internet ya que en los tiempos que fuimos no teníamos móvil con internet ni tablet ni nada por el estilo (año 2010). Estuvimos paseando toda la tarde por la zona y cuando cayó la noche, decidimos subir a uno de los rascacielos más altos para poder observar el skyline. No subimos a la Perla Oriental sino a un edificio llamado Tower World Financial Center que tiene una altura de 492 y para cuando visitamos la ciudad, era el edificio más alto del lugar. Ahora existe un rascacielos de unos 632m que se llama Torre de Shanghai. Os dejamos fotos para que podáis ver las vistas.

Parque Fuxingel: diseñado durante la dinastía Ming como parte de una finca privada,  más tarde pasó a ser un precioso parque público, que únicamente permitía a los colonos frances, que poco a poco introdujeron aspectos propios del arte europeo, dotando al parque de un cierto carácter occidental.

Museo de Shanghai: Aquí puedes observar tanto preciosas creaciones artesanas antiguas como un conjunto de maquetas que hacen un recorrido a través de la historia de la ciudad. Parece mentira viendo los diseños de principios de siglo XX lo mucho que ha cambiado la ciudad, está francamente irreconocible.

 

 

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