Yamanouchi, el poblado tradicional

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Un onsen es un baño tradicional japonés de agua caliente. En Yamanouchi puedes disfrutar de un auténtico baño japonés gracias a las aguas volcánicas que transcurren por el poblado. Además puedes visitar su parque natural, donde podrás ver los famosos monos bañándose en onsen naturales.

¿Cómo llegar?

Debes bajarte en la estación de Yudanaka, puedes llegar hasta Nagano con el JRP si lo tienes activado, pero es imprescindible que después en Nagano tomes uno de los dos trenes que te llevan hasta la estación de Yudanaka. Estos trenes tardan aproximadamente una hora y debes pagar sí o sí ya que no entran por JRP. Allí nos estaba esperando alguien del hotel para llevarnos a éste. Yamanouchi es un pueblo bastante pequeño de las montañas donde se dice que surgieron los primeros onsen. La mayoría de hoteles del pueblo ofrecen alojamientos tradicionales conocidos como ryokan y tienen sus propios onsen. Además te preporcionarán un yukata y normalmente te servirán un desayuno o comida tradicional japonés.

Los yukata son como una especie de bata japonesa muy cómoda que sirve para eso, ir cómodo. Los extranjeros a menudo podemos llegar a confundir estos yukatas con los tradicionales kimonos, pero no tienen nada que ver. Los kimonos son trajes para ir muy arreglado, pueden usarse para  pasear por los templos en los días de ocio o para asistir a una boda y su coste es mucho más elevado.

El pueblo tiene dos encantos principalmente. El primero es que al hospedarte allí tienes acceso a los 9 onsen que tiene el pueblo. Son 9 onsen públicos que los habitantes del lugar pueden acceder a ellos. Estos onsen son 100% naturales, eso quiere decir que se alimentan de auténtica agua volcánica que salía sobre unos 56 grados aproximadamente dependiendo el onsen. Recuerdo que hacía muchísima calor y en algunos te abrasas la piel directamente. Además cabe tener en cuenta que a los onsen solo puedes meterte completamente desnudo, como mucho puedes llevar una pequeña toalla para ponerte en la cabeza. Si eres de los que le da pudor, un onsen no es lo tuyo. Eso sí todos los onsen están divididos entre hombres y mujeres.

Dentro de un onsen no puedes aguantar tampoco mucho si no estás acostumbrado, 15 minutos y te deja medio grogui. Cuando notes que la tensión te baja es mejor que salgas y te vayas a otro onsen. Si miramos atrás en la historia, el suicidio preferido en la Grecia y Roma clásica era cortarse las venas en un baño caliente. Por dos razones principalmente, primero porque el agua caliente impide cerrar la herida y hace que te desangres antes y segundo porque te deja medio atontado facilitando así tu viaje al Hades (el infierno de la mitología greco-romana). 🙂

Otro de los encantos que tiene el pueblo es que te puedes pasear por todo el pueblo en yukata mientras te diriges a otro onsen o directamente meter los pies en una especie de onsen al aire libre público solo para los pies, esos si que son compartidos porque no hace falta desnudarte completamente. Además puedes pasear hasta un pequeño templo que hay subiendo unas escaleras aunque con el calzado tradicional (una especie de zocos de madera), es fácil que te partas la crisma intentando subir, la verdad es que me costó pillarles el gusto.

Por la mañana nos deleitaron con un desayuno tradicional japonés, la verdad es que para los occidentales se nos hace raro, pero es una gran oportunidad de probar sabores a los que difícilmente tienes acceso, aunque no tenía ni idea de que estaba comiendo. 😉

 

Cuando llegó la noche encontramos el pueblo bastante desangelado, lo único que había allí eran una especie de salas recreativas antiguas con juegos tradicionales de disparar con una escopeta de fogueo.. Eso sí la sensación de estar en el auténtico Japón es muy real y los que busquen salir del circuito turístico para extranjeros aquí encontraran lo que buscan.

Al día siguiente fuimos a visitar el parque natural donde están los monos que se meten en el onsen. El personal del hotel nos acercó directamente a la entrada del parque. Para llegar al parque hay que subir una pequeña montaña que no presentó dificultades porque era verano. Si visitas el pueblo el invierno (momento ideal para visitarlo), toda la montaña está nevada y la subida por lo que he podido leer se hace pesada y hasta cierto punto peligrosa por el hielo que puede provocar caídas.

Una vez entras en el parque, empiezas a ver monos por todos sitios. Estos monos viven en completa libertad, pero bajan a la zona donde están los visitantes por dos razones principales, la primera porque hay onsen donde darse un maravilloso baño de agua caliente (aunque sea verano se bañan) y además les dan de comer manzanas cada mañana así ellos encuentran comida. Vamos que tienen a los monos comprados y los visitantes pueden deleitarse viéndoles hacer ”monerias”, así que todos contentos.

El parque no tiene mucha extensión, vamos que lo puedes ver en menos de media hora, la gracia es ver a los monos arriba, abajo, corretear al lado tuyo o incluso asustarte cuando se pelean entre ellos y riñen. Así puedes pasar varias horas. Además los monos pequeñitos son muy graciosos, vimos como un grandullón empujó al onsen a uno pequeño cuando éste estaba descuidado.

¿Merece la pena visitar Yamanouchi en verano?

Sólo si tienes días de sobra. Lo ideal es realizar la visita en invierno que es cuando puedes ver todos los monos metidos en el onsen mientras la nieve les cae sobre la cabeza. Pero si realizas tu visita en verano, deberás tener en cuenta que pocos monos se meten en el agua. Yo elegí ir porque era la segunda vez que visitaba Japón y me apetecía tomar una ruta diferente, la primera vez bajamos hasta Hiroshima y esta vez no me apetecía visitar la ciudad que fue objetivo de la bomba atómica, así que decidí visitar este poblado porque soy un fan total de los onsen.

Si no te van los onsen y solo quieres ver a los monos, tienes otras opciones como Kioto Monkey Park, mucho más fácil y accesible. Igualmente te digo, que si viajas a Japón en invierno y te gustan los onsen, esta excursión debe ser obligatoria a todas luces. Yo disfruté de la visita, pero quizás estuvo a un nivel por debajo del resto del viaje, así que lo mejor es que decidas por ti mismo que es lo que más te conviene.


 

 

 

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