Durante mi viaje a Marruecos aproveché para hacer una de las excursiones más solícitas de todo viajero que se precie, pasar una noche en las dunas del Sáhara desafiando las altas temperaturas y las inquietudes que pueda ocasionar un territorio tan inhóspito. ¿Te adentras a descubrir cómo fue?
Aventuras y desventuras en Marruécos: tres días de magia y desafíos
Marruecos siempre ha sido uno de esos destinos que evocan imágenes de paisajes exóticos, culturas vibrantes y aventuras sin fin. Por ello, decidí embarcarme en un tour de 3 días y 2 noches desde Marrakech, una experiencia que prometía ser inolvidable. Y vaya que lo fue.
Día 1: Maravillas en las Montañas del Atlas y Ait Zineb
El primer día comenzó con un viaje hacia las majestuosas Montañas del Atlas. Las impresionantes vistas y los parajes de ensueño parecían sacados de un cuento de hadas. La serenidad de los paisajes montañosos me dejó sin aliento y ofreció el primer vistazo a la belleza cruda y natural de Marruecos.
Por la tarde, visitamos Ait Zineb, una ciudad famosa por ser escenario de numerosas producciones cinematográficas. Las calles de esta pintoresca ciudad nos invitaban a un paseo tranquilo, permitiéndonos disfrutar de su encanto histórico y sus construcciones de adobe.
Ait Zineb, también conocida como Ait Ben Haddou, es un ksar (pueblo fortificado) situado en la región de Ouarzazate, Marruecos. Este sitio es famoso no solo por su arquitectura y su historia, sino también por haber sido escenario de numerosas producciones cinematográficas internacionales.
Ait Ben Haddou ha sido un atractivo irresistible para la industria cinematográfica debido a su estética auténtica y su conservación impecable. Entre las películas y series más destacadas rodadas aquí se encuentran:
- «Lawrence de Arabia» (1962): Esta épica película, dirigida por David Lean, incluye escenas icónicas filmadas en Ait Ben Haddou.
- «Gladiator» (2000): La oscarizada película dirigida por Ridley Scott utilizó este lugar para recrear el coliseo y otras partes de Roma.
- «La Momia» (1999): Algunas escenas del clásico de aventura y acción protagonizado por Brendan Fraser también se rodaron en este pintoresco ksar.
- «Juego de Tronos» (2013): En la tercera temporada de esta popular serie de televisión, Ait Ben Haddou fue utilizado para representar la ciudad de Yunkai en la Bahía de los Esclavos.
Arquitectura y Cultura de Ait Ben Haddou
Ait Ben Haddou es un excelente ejemplo de la arquitectura tradicional del sur de Marruecos, caracterizada por sus casas de adobe y sus torres almenadas, construidas con una mezcla de tierra y paja. Esta técnica de construcción es ideal para el clima seco y caliente de la región, proporcionando un aislamiento natural contra el calor del día y el frío de la noche.
El ksar está compuesto por varios edificios fortificados que incluyen casas, graneros, mezquitas y un antiguo caravanserai (albergue para caravanas). Las casas están construidas en diferentes niveles a lo largo de una colina, creando una imagen impresionante y fotogénica.
La cultura de Ait Ben Haddou se remonta a siglos atrás, siendo un punto clave en la ruta de las caravanas que comerciaban entre el Sahara y Marrakech. Este intercambio comercial trajo consigo una mezcla de influencias culturales y arquitectónicas que aún se pueden observar hoy en día.
En 1987, Ait Ben Haddou fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que ha ayudado a preservar su estructura y su historia. Gracias a esta protección, el ksar ha mantenido su autenticidad y sigue siendo un símbolo del patrimonio cultural marroquí.
Visitar Ait Ben Haddou no solo ofrece un vistazo a la grandeza de su arquitectura y su historia, sino que también permite a los viajeros caminar por las mismas calles que han visto algunas de las escenas más memorables del cine. Cada rincón del ksar cuenta una historia, ya sea a través de sus construcciones de adobe, sus callejones empedrados o la imponente kasbah que se alza sobre el paisaje circundante.
Más tarde, nos dirigimos hacia el Sahara, haciendo una parada nocturna en Ait Sedrate Jbel El. La noche allí resultó ser más emocionante de lo previsto; al llegar al hotel, nos encontramos con la presencia de algunos escorpiones en la segunda planta, donde teníamos los dormitorios. Afortunadamente, el grupo internacional con el que viajaba, compuesto por personas de diferentes países europeos y americanos, encontró la situación tan fascinante como aterradora. La cena nos unió aún más, permitiéndonos conocernos mejor y compartir historias. Eso sí, yo puse una toalla debajo de la puerta de la habitación para bloquear cualquier paso indeseado por aquella obertura.
Día 2: Desafíos en Toudgha El Oulia y la Magia del Sahara
El segundo día empezó con un contratiempo personal: me desperté sintiéndome muy mal. Todo lo que comía lo vomitaba, pero con el cuerpo débil y el espíritu fuerte, continué el recorrido. Nuestra primera parada fue Toudgha El Oulia, donde tuvimos la oportunidad de conocer a la gente local. Nos invitaron a tomar té en una casa y algunos aprovecharon para comprar alfombras de excelente calidad hechas a mano.
Luego, visitamos las espectaculares gargantas rocosas de la zona, conocidas por ser un destino popular para los escaladores. Lamentablemente, mi malestar continuaba y tuve que vomitar nuevamente. A pesar de esto, los guías y una amable pareja portuguesa, que había pasado por una infección estomacal similar, me ofrecieron pan tostado para ayudarme a mantener algo en el estómago.
Por la tarde, llegamos a las dunas del desierto del Sahara, cerca de Merzouga, un área remota cerca de la frontera con Argelia. Montamos en camellos durante una hora y media a través de las dunas hasta llegar al campamento donde pasaríamos la noche. Lo que más me llamó la atención del largo recorrido por las dunas, era estar rodeado de una inmensidad de arena que no parecía acabar nunca, además otra cosa que me impresionó era el silencio total y absoluto que se rompía únicamente cuando soplaba un fuerte viento cargado de granos de arena que te obligaba a taparte bien tanto cara como ojos.
Una vez llegados al campamento descubrimos que era bastante austero, con tiendas de campaña colectivas y cojines llenos de arena que nos hicieron de cama. La ausencia de puertas y la presencia de cobras y escorpiones añadieron un toque de peligro a la noche. Aunque el cielo nublado no nos permitió ver las estrellas, la atmósfera alrededor del fuego, con guías y viajeros tocando instrumentos de percusión y contando historias, fue inolvidable. Sin embargo, debido a mi agotamiento, me retiré temprano a la tienda y, contra todo pronóstico, logré dormir.
Día 3: Regreso a Marrakech
Al amanecer del tercer día, me encontraba bastante mejor. Los guías nos despertaron a las 6 para comenzar nuestro regreso. Montamos nuevamente en los camellos y atravesamos las dunas hasta el punto donde nos esperaba el coche. El viaje de vuelta a Marrakech fue largo, pero hicimos varias paradas en cafeterías y restaurantes para descansar y reponer energías.
Esta experiencia en Marruecos fue realmente única y espectacular, a pesar de mi malestar durante una parte importante del tour. Quizás, este episodio indeseado añadió un toque de épica a la aventura, dejando en mi memoria fotos y recuerdos imborrables. Sin duda, una travesía llena de magia y desafíos que jamás olvidaré.
Consejos para contratar tu excursión por el Sáhara
Explorar el desierto del Sáhara es una experiencia inolvidable que requiere cierta planificación y consideración. Este tipo de tours se pueden contratar en cualquier parte de la ciudad de Marrakech fácilmente. Aquí te dejo algunos consejos basados en mi propia experiencia:
1. Elige la duración del tour con Cuidado
Existen opciones de excursiones de una noche en zonas del Sáhara más cercanas a Marrakech. Aunque estas pueden parecer convenientes y tienen opiniones favorables, suelen ser menos auténticas. Optar por un tour más largo, como el de 3 días y 2 noches que realicé, te permitirá sumergirte más en la cultura y la belleza del desierto, ofreciendo una experiencia mucho más genuina y enriquecedora.
2. Tanto pagas, tanto obtienes
En África, los estándares de calidad pueden diferir significativamente de los que estamos acostumbrados en Europa. Los tours más económicos suelen ofrecer condiciones muy básicas y, en algunos casos, rudimentarias. Mi campamento en el desierto, por ejemplo, apenas disponía de luz y las instalaciones eran bastante duras. Invertir un poco más de dinero puede garantizarte un mayor confort, mejor trato y una experiencia más placentera.
3. Considera tu nivel de aventurero
Si eres un auténtico aventurero y disfrutas de la rusticidad, un campamento básico en medio de las dunas puede ser una experiencia única. Dormir bajo las estrellas (si el clima lo permite), al lado de una fogata, es algo que difícilmente olvidarás. Sin embargo, si prefieres más comodidades, asegúrate de elegir un tour que ofrezca mejores instalaciones, como tiendas privadas, electricidad y camas más cómodas.
4. Investiga y lee opiniones
Antes de reservar tu excursión, dedica tiempo a investigar diferentes opciones y leer opiniones de otros viajeros. Esto te dará una mejor idea de lo que puedes esperar y te ayudará a evitar sorpresas desagradables.
5. Sé realista con tus expectativas
El desierto es un entorno extremo, y es importante estar preparado para las condiciones que encontrarás. Las temperaturas pueden variar drásticamente entre el día y la noche, y la presencia de insectos y animales, como escorpiones y serpientes, es una posibilidad real. Lleva contigo ropa adecuada, protector solar, repelente de insectos y cualquier medicamento necesario.
6. Interactúa con los locales y tu grupo
Parte de la magia de estos tours es la oportunidad de conocer a personas de todo el mundo y aprender de la cultura local. Aprovecha para interactuar con tus compañeros de viaje y con los guías locales, ya que estas conexiones pueden enriquecer enormemente tu experiencia.
7. Planifica tu alimentación
Si tienes restricciones alimentarias o un estómago sensible, lleva contigo algunos alimentos básicos que sepas que puedes tolerar. Durante mi viaje, me sentí mal y la comida local no ayudó a mi recuperación. Estar preparado puede marcar la diferencia entre disfrutar plenamente o pasar un mal rato.
Explorar el Sáhara es una aventura que ofrece recuerdos y aprendizajes únicos. Con un poco de planificación y los consejos adecuados, puedes asegurarte de que tu experiencia sea lo más positiva y memorable posible.
¡Gracias por leernos, te dejamos algunas fotos más! Espero que hayas disfrutado esta entrada, cualquier que nos hagas comentario será bienvenido.
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