¿Qué hacer con el cambio de moneda?

En este artículo hablaremos sobre el cambio de moneda en el extranjero y compartiremos algunos consejos útiles basados en nuestra experiencia viajando por distintos países. No pretendemos sentar cátedra ni decirte qué debes hacer en cada situación, porque cada viaje es diferente, pero sí ayudarte a evitar algunos errores comunes y a entender mejor cómo funciona el dinero cuando sales fuera de tu país.

A menudo, antes de viajar, una de las dudas más habituales es cuánto dinero llevar en efectivo, si vale la pena cambiar moneda antes de salir o si es mejor utilizar directamente la tarjeta. La realidad es que no existe una única respuesta correcta. Todo dependerá del destino, del tipo de viaje que vayas a hacer y de tu forma de viajar. ¡En este artículo hablaremos sobre todo lo que siempre quisiste saber acerca del cambio de moneda y no te atreviste a preguntar!

¿Debo siempre cambiar de moneda?

Definitivamente no. Nuestra experiencia nos ha enseñado a cambiar moneda únicamente cuando vemos que realmente la vamos a necesitar. Hace unos años era bastante habitual viajar con grandes cantidades de efectivo, especialmente fuera de Europa, pero hoy en día cada vez más países aceptan pagos con tarjeta incluso en pequeños comercios, restaurantes o medios de transporte.

Aun así, creemos que siempre es recomendable cambiar aunque sea una pequeña cantidad, por ejemplo unos 100 euros, para disponer de moneda local en caso de emergencia. Esto resulta especialmente útil cuando llegas a un país nuevo y necesitas pagar un taxi, comprar una botella de agua, utilizar un transporte público o simplemente tener un pequeño colchón por si surge cualquier imprevisto.

Dentro de Europa, en muchos viajes ya prácticamente no cambiamos dinero. En países donde el pago con tarjeta está muy extendido, podemos pasar varios días sin utilizar efectivo. Sin embargo, fuera de las grandes ciudades la situación puede cambiar bastante. Hay pueblos pequeños, mercados locales o zonas rurales donde las tarjetas todavía no se aceptan o donde el datáfono simplemente no funciona correctamente.

Por eso, antes de viajar conviene revisar bien tu ruta. Si vas a visitar lugares más inhóspitos, islas, zonas de montaña o destinos menos turísticos, probablemente necesitarás algo más de efectivo. También es importante tener en cuenta que en algunos países existe una clara preferencia cultural por el pago en metálico, aunque acepten tarjetas en teoría.

¿Dónde cambiar moneda?

Normalmente, donde vas a encontrar mejores tipos de cambio es en bancos locales del propio país que visitas o en oficinas especializadas en cambio de moneda situadas en el centro de las ciudades. En muchos destinos turísticos encontrarás varias casas de cambio compitiendo entre sí y eso suele favorecer mejores condiciones.

Los aeropuertos, en cambio, rara vez ofrecen un buen cambio. De hecho, suele ocurrir todo lo contrario: cambiar dinero en el aeropuerto casi siempre significa perder bastante dinero entre comisiones y tipos de cambio poco favorables. Evidentemente, puede sacarte de un apuro si acabas de aterrizar y necesitas efectivo inmediato, pero nuestra recomendación es cambiar únicamente lo imprescindible.

También es importante prestar atención a los carteles que anuncian “sin comisión”. Muchas veces no cobran una comisión visible, pero aplican un tipo de cambio mucho peor, por lo que acabas pagando igualmente sin darte cuenta. Antes de aceptar cualquier operación conviene comparar el cambio oficial del día con el que realmente te están ofreciendo.

Cambiar moneda en tu propio país antes de viajar también puede ser una buena opción, especialmente si necesitas llevar grandes cantidades de efectivo y prefieres hacerlo con tranquilidad antes de salir. Algunos bancos y casas de cambio incluso ofrecen un precio garantizado de recompra cuando regresas y te sobra dinero, algo bastante útil para no perder demasiado al volver a cambiarlo.

¿Es mejor pagar con tarjeta o sacar dinero?

Actualmente, pagar con tarjeta suele ser la opción más cómoda y segura para muchos viajeros. Evitas llevar demasiado efectivo encima y además puedes controlar mejor tus gastos desde la aplicación del banco.

Eso sí, no todas las tarjetas funcionan igual. Algunos bancos tradicionales aplican comisiones bastante elevadas por pagos en moneda extranjera o por retiradas de efectivo en cajeros internacionales. Por eso, en los últimos años han ganado mucha popularidad tarjetas y bancos digitales como Revolut o N26, que permiten pagar en distintas monedas con comisiones muy reducidas o incluso inexistentes en determinadas condiciones.

Muchos bancos tradicionales también se han adaptado y ahora ofrecen opciones interesantes para viajeros. Algunos permiten activar un “plan viaje” durante unas semanas concretas para evitar comisiones en pagos internacionales e incluso retirar dinero sin coste en determinados cajeros.

En cualquier caso, antes de viajar merece la pena revisar bien las condiciones de tu tarjeta. Un pequeño detalle puede marcar una gran diferencia. Hay bancos que cobran un porcentaje por cada compra, otros añaden una comisión fija por retirada y algunos incluso aplican ambos cargos al mismo tiempo.

Ojo con los cajeros automáticos

Los cajeros automáticos pueden convertirse en una pequeña trampa para turistas si no prestas atención. En muchos países, especialmente en zonas muy turísticas, algunos cajeros privados añaden comisiones muy elevadas simplemente por retirar dinero.

Además, cuando pagas con tarjeta o sacas dinero, muchas veces aparecerá una pregunta en pantalla ofreciéndote realizar la operación en euros o en la moneda local. Aquí es donde mucha gente pierde dinero sin darse cuenta.

Nuestra recomendación casi siempre es elegir pagar en moneda local. Si seleccionas euros, el banco o el cajero aplicarán su propio tipo de cambio, que normalmente es bastante peor. Este sistema se conoce como “Dynamic Currency Conversion” y suele beneficiar más al proveedor del servicio que al viajero.

¿Cuánto efectivo conviene llevar?

No existe una cantidad perfecta, pero nosotros recomendamos no viajar con demasiado dinero encima. Llevar una cantidad moderada y combinar efectivo con tarjeta suele ser la opción más equilibrada.

También es buena idea repartir el dinero en distintos lugares: una parte en la cartera, otra en la mochila o en la caja fuerte del alojamiento si dispones de ella. De esta forma, si sufres un robo o una pérdida, no te quedarás completamente sin recursos.

En algunos países todavía es muy habitual negociar precios en efectivo, especialmente en mercados o pequeños comercios. En esos casos, disponer de billetes pequeños puede ayudarte mucho, ya que a veces no tienen cambio para cantidades grandes.

Nuestra conclusión

Hoy en día viajar sin cambiar grandes cantidades de moneda es mucho más fácil que hace unos años. Las tarjetas internacionales y los bancos digitales han simplificado muchísimo las cosas y permiten moverse por gran parte del mundo sin preocuparse demasiado por el efectivo.

Aun así, sigue siendo importante informarse bien antes de viajar, conocer las condiciones de tu banco y adaptarte al destino que vas a visitar. Un viaje por Japón, Marruecos o Islandia puede requerir estrategias completamente distintas a la hora de manejar el dinero.

Nuestro consejo final es sencillo: combina tarjeta y efectivo, evita cambiar dinero en aeropuertos siempre que puedas y revisa las comisiones antes de viajar. Con un poco de planificación podrás ahorrar bastante dinero y evitar más de un disgusto durante el viaje.

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