El Alguero es uno de esos lugares que sorprenden. No es la típica ciudad italiana saturada de turistas ni un destino de playa al uso. Situada en la costa noroeste de Cerdeña, conserva un precioso casco histórico de influencia catalana, playas de aguas turquesas y un entorno natural espectacular que se puede recorrer perfectamente sin necesidad de alquilar un coche. Nosotros la visitamos en julio de 2026 y decidimos movernos únicamente en transporte público. La experiencia fue mejor de lo esperado.
¿Cómo llegar? ¿Cuántos días dedicar?
La forma más cómoda es volar directamente al Aeropuerto de Alghero-Fertilia desde Barcelona o hacer escala en otras ciudades italianas. El aeropuerto se encuentra a tan solo 10 kilómetros del centro. Se puede llegar en unos 30 minutos al centro del Alguero, dejándote en la via Cataluña con el bus número 3.
Para llegar al casco histórico basta con tomar el autobús urbano ALFA que conecta el aeropuerto con la ciudad en unos 30 minutos. Precio del billete: 1 euro si se compra en kioscos o aplicaciones.
Un taxi ronda los 20-25 euros, por lo que el autobús es la opción más recomendable.
Sobre la dedicación de días, es relativo. Nosotros estuvimos 5 días completos, haciendo algunas excursiones fuera del Alguero. Si en tu caso, estás recorriendo Cerdeña, puede que le dediques menos tiempo, ya que quieras tener una visión más general de la isla y no tan concreta. Nosotros decidimos apostar por ver la zona en profundidad y dejar para otros futuros viajes, otras zonas de Cerdeña.
¿Cómo moverse por El Alguero?
Una de las mayores dudas que nos planteamos cuando quisimos visitar la zona es cómo íbamos a movernos. Si hacía falta o no alquilar coche. En tejerutas solemos evitar a toda costa alquilar coche y solo lo hacemos si no queda más remedio. Para algunos viajeros alquilar coche es sinónimo de libertad, para nosotros es sinónimo de todo lo contrario. Estar pendiente de un coche que no es tuyo, de unos contratos con letra pequeña que buscan cualquier resquicio para estropearte las vacaciones, y de tener que estar sometido a aparcamientos de pago, controles de tráfico y todo tipo de aprovechados que se las saben todas para sacarte hasta el último céntimo.
Ello no quiere decir que no alquilemos nunca. Hemos alquilado y seguiremos haciéndolo, pero nos lo pesamos dos y tres veces antes de hacerlo. Es una opinión muy personal de nosotros, no compartida por muchos viajeros, así que cada uno decide en función de sus necesidades y su filosofia. Nosotros consideramos que si vais a quedaros varios días, y vuestra idea es visitar las playas cercanas, no merece la pena alquilar un coche en el Alguero. Tendréis mucho más libertad y se puede ir a muchos sitios cercanos utilizando los buses, que por cierto, en verano refuerzan sus horarios.
Nosotros utilizamos exclusivamente el transporte público y fue suficiente para movernos entre:
- El casco histórico.
- Spiaggia del Lido.
- Maria Pia.
- Le Bombarde.
- Lazzaretto.
- Porto Conte.
- Capo Caccia.
- Marina di Porto Conte.
Los autobuses funcionan bastante bien durante el verano, aunque conviene consultar los horarios con antelación, ya que algunas líneas tienen pocas frecuencias.
Precios del transporte
- Billete sencillo urbano: 1 euro.
- Billete comprado en el autobús: alrededor de 1,50 euros.
- Abono de 12 viajes: suele compensar si vais a moveros varios días.
Consejo viajero: llevad siempre algunos billetes comprados porque muchos conductores no aceptan tarjeta.
Un poco de historia – ¿Qué hago hablando catalán aquí?
El Alguero (Alghero, en italiano) es uno de esos lugares que sorprenden a cualquier catalán cuando llega por primera vez. Estás en la isla de Cerdeña, a más de 600 kilómetros de Barcelona, y de repente ves carteles en catalán, escuchas palabras familiares y descubres que la ciudad es conocida como «la Barceloneta de Sardenya». No es casualidad.
La historia del catalán en El Alguer comienza en la Edad Media. La ciudad fue fundada por la poderosa familia genovesa de los Doria en el siglo XII, pero en 1354 fue conquistada por la Corona de Aragón durante la guerra contra el Juzgado de Arborea, el reino medieval sardo que dominaba buena parte de la isla. Tras una dura revuelta de los habitantes locales, el rey Pedro IV de Aragón tomó una decisión que cambiaría para siempre la historia de la ciudad: expulsó a gran parte de la población autóctona y la repobló con colonos procedentes de diversos territorios de la Corona de Aragón, especialmente de Barcelona, Tarragona, Valencia y las Islas Baleares.
Aquellos nuevos habitantes llevaron consigo su lengua, sus costumbres y su forma de organizar la ciudad. Durante siglos, El Alguer fue una pequeña ciudad catalana en el Mediterráneo. El catalán era la lengua de la administración, del comercio y de la vida cotidiana. Incluso después de que Cerdeña pasara a manos de la Monarquía Hispánica y posteriormente del Ducado de Saboya en el siglo XVIII, la población continuó hablando catalán.
Con el paso del tiempo, el aislamiento geográfico hizo que la lengua evolucionara de forma diferente a la del Principado. El catalán alguerés conservó palabras medievales que en Cataluña se perdieron hace siglos e incorporó vocabulario procedente del italiano y del sardo. Por eso, cuando un catalán escucha hablar alguerés, lo entiende bastante bien, pero le suena antiguo y peculiar. Por ejemplo, es habitual escuchar expresiones como «bon dia», «gràcies», «adéu» o «com estàs?», aunque con una pronunciación distinta.
Durante el siglo XX el italiano fue imponiéndose como lengua principal debido a la escuela, la administración y los medios de comunicación. Hoy en día, la mayoría de la población tiene el italiano como lengua materna y el alguerés ha quedado reducido a un patrimonio cultural que hablan sobre todo las generaciones más mayores. Sin embargo, desde hace décadas existen iniciativas para protegerlo y enseñarlo en las escuelas. El catalán de El Alguer está reconocido oficialmente como lengua minoritaria en Italia y forma parte del patrimonio cultural de la ciudad.
Paseando por sus calles todavía es posible encontrar placas bilingües con nombres como «Carrer de Sant Francesc», «Plaça del Portal» o «Via Carlo Alberto», escuchar canciones tradicionales en alguerés y descubrir que muchos restaurantes ofrecen sus cartas en esta variante del catalán.
Por eso, visitar El Alguero no es solo viajar a Cerdeña. También es encontrarse con un pequeño fragmento de la historia de la Corona de Aragón que ha sobrevivido al paso del tiempo y que continúa recordando los profundos vínculos históricos entre Cataluña y el Mediterráneo.
Nosotros pudimos hablar con el simpático hombre que nos daba hospedaje en catalán. Fue una sensación entre extraña y entrañable a la vez. Nos comentó que en las escuelas dedican 2 horas a la semana a aprender catalán y que se trata de fomentar la lengua. Eso sí, fuera del Alguero cais nadie habla catalán, es una cosa exclusiva de la ciudad y su símbolo de identidad.
¿Qué ver en El Alguer?
El casco histórico
El gran tesoro de la ciudad. Pasear por sus murallas al atardecer es una de las mejores experiencias del viaje. No os perdáis las murallas frente al mar, sus callejuegas empedradas del siglo XVI, las pequeñas plazas con restaurantes, las tiendas de coral rojo y el puerto deportivo. Nuestra recomendación es dedicarle unos días y a la tarde quedarse hasta la puesta de sol.
Lo mejor del Alguer es que algunas de las playas más bonitas de Cerdeña están a menos de media hora en autobús.
Spiaggia di Maria Pia: a unos 30 minutos caminando del centro, podéis tomar el bus número 1 para llegar en menos de 15 minutos. Para nosotros, una de las mejores playas por cercanía y prestaciones.
Spiaggia del Lido: playa urbana muy accesible desde el casco antiguo. Todo tipo de comodidades y actividades playeras en la zona.
Spiaggia de le Bombarde y Lazzaretto: algo más apartadas, se puede llegar fácilmente con el bus, y entre ellas hay unos 15 minutos andando. Consulta los vientos del día para poder evitarte mala mar. Son playas preciosas y si buscas imágenes verás que hablan por sí solas.
En esta zona predominan dos vientos:
- Mistral (viento del noroeste): suele dejar el mar más movido en las playas abiertas.
- Levante (viento del este): acostumbra a ser más favorable para Le Bombarde y Lazzaretto.
Antes de salir del alojamiento, mirad la previsión del viento. Puede cambiar completamente vuestra experiencia en la playa. En nuestro caso el día que quisimos ir al a Bombarde no tenía buena mar por el viento y nos fuimos directamente a Lazzaretto.
Excursión snorkel Porto Conte y Capo Caccia: Desde Porto Conte salen numerosas excursiones en barco para recorrer los acantilados de Capo Caccia. Vas a poder visitar playas vírgenes a las que solo se pueden acceder en barco. Vale mucho la pena. Si te gusta bañarte en aguas turquesas, llenas de peces como si fuera un acuario, no puedes dejar de hacer este tipo de excursiones.
La Gruta de Neptuno: es posiblemente la excursión más icónica de toda la ciudad, y una de las más importnates de toda la isla. Se trata de una espectacular cueva situada a los pies del a »cabeza del gigante» en Cabo Cacia. Se puede visitar de dos maneras. La primera es tomar un barco que te llevará directamente por mar a la entrada, donde visitarás acompañado la cueva. Por otro lado, puedes ir hasta el faro que corona la montaña y bajar las largas escalinatas hasta llegar a la misma entrada. Os avisamos que con la calor que hace en verano, mejor optar por la primera opción, como hicimos nosotros. La excursión en barco son 18 euros por el trayecto y 18 euros por entrar en la cueva. Si hay mala mar, no se permite llegar en barco.
Como sabemos que una imagen vale más que mil palabras os queremos agradecer vuestra visita con un buen puñado de fotos que seguro que dan color a esta entrada. Como siempre, gracias por leernos y hasta la próxima aventura.
![]()

















