Esta tranquila población norteña, cuyo casco antiguo aún permanece rodeada por sus antiguas murallas, nos sorprendió gratamente, puesto que contiene la esencia de Tailandia y además, de una manera más relajada y simpática que su capital. En mi caso fue mi lugar favorito del viaje. En Chiang Mai se encuentran centenares de templos, siendo de esta manera, la capital espiritual de Tailandia. ¿Te aventuras a saber más?
Chiang Mai, la joya del norte de Tailandia, es un destino que combina cultura, naturaleza y una gastronomía deliciosa. Nuestra visita fue una experiencia inolvidable, llena de sabores y anécdotas divertidas. A continuación, compartimos nuestra experiencia y algunos consejos prácticos para quienes estén pensando en visitar esta hermosa ciudad.
¿Cómo llegar?
Para llegar a Chiang Mai, optamos por un vuelo interno desde Bangkok. Los vuelos son frecuentes y la duración es de aproximadamente una hora y diez minutos. El Aeropuerto Internacional de Chiang Mai está a solo 15 minutos del centro de la ciudad, lo que facilita mucho el acceso. También hay opciones de autobús y tren, pero el vuelo es, sin duda, la forma más rápida y cómoda.
¿Cómo moverse?
Una vez en Chiang Mai, decidimos explorar principalmente a pie. La ciudad antigua, rodeada por murallas y un foso, es ideal para recorrerla caminando y descubrir sus rincones escondidos, templos y mercados locales. Para distancias más largas, utilizamos taxis o el servicio de tuk-tuks, que son una manera divertida y auténtica de moverse. Negociar el precio antes de subir es siempre una buena idea.
¿Qué ver?
Chiang Mai está repleta de lugares fascinantes. Algunos de los imprescindibles incluyen:
- Templo Wat Phra That Doi Suthep: Situado en una montaña a las afueras de la ciudad, este templo es un símbolo de Chiang Mai. La vista desde allí es simplemente espectacular y la arquitectura es impresionante.
- Wat Chedi Luang: Este templo, construido en el siglo XIV, es conocido por su enorme chedi (stupa) que, aunque ha sufrido daños por terremotos, sigue siendo majestuoso. El sitio es un importante lugar de culto y alberga una impresionante estatua de Buda. Es un lugar ideal para pasear y reflexionar.
- Wat Phra Singh: Ubicado en el corazón de la ciudad, este templo es uno de los más venerados de Chiang Mai. Su arquitectura es un excelente ejemplo del estilo Lanna, y es famoso por su imagen del Buda Phra Singh. El complejo también cuenta con hermosos jardines y varias edificaciones que vale la pena explorar.
- Wat Suan Dok: Este templo es conocido por sus estupas blancas que albergan las cenizas de la familia real de Chiang Mai. Además de su belleza, ofrece una experiencia única, ya que muchos monjes viven y estudian aquí. Puedes participar en sesiones de meditación o escuchar charlas sobre la filosofía budista.
- Wat Chang Kham: Este templo es menos conocido pero igualmente hermoso. Su chedi está decorado con esculturas de elefantes, y el ambiente es muy relajante. Es un buen lugar para disfrutar de la arquitectura sin las multitudes de otros templos más famosos.
- Wat Lok Molee Este templo se destaca por su impresionante entrada y su chedi de ladrillo oscuro. La calma que se respira aquí es perfecta para quienes buscan un rincón tranquilo. Además, su diseño refleja la rica historia de la ciudad.
- Mercado nocturno: Perfecto para degustar comida callejera y comprar souvenirs. La atmósfera es vibrante, con artistas y músicos locales que animan el ambiente.
- Centro histórico: Pasear por las calles del casco antiguo nos permitió apreciar la mezcla de cultura tailandesa y la influencia de los antiguos reinos.
- Curso de cocina: fue una experiencia divertidísima. Pasamos una tarde cocinando diferentes platos de la gastronomía tailandesa y nos encantó. Fue una de las actividades que mejor valoramos de todo nuestro viaje y además los platos nos quedaron riquísimos. ¡Menudo pad thai!
Excursiones cercanas
Una de las mejores decisiones que tomamos fue hacer una excursión de un día a Chiang Rai. Visitamos el famoso Templo Blanco (Wat Rong Khun), una obra de arte contemporáneo que desafía la tradición budista. Su diseño inusual y sus intrincadas decoraciones en blanco y espejo son llamativas. También exploramos el Templo Azul (Wat Rong Suea Ten), que es igualmente impresionante y destaca por su vibrante color azul. En nuestra opinión, aunque nos gustó la visita no merece la pena la cantidad de horas de coche que requiere la excursión si estás pensando en hacerla en un día volviendo a Chiang Mai. Para nosotros fue bastante agotador.
También dedicamos un día para visitar el centro de recuperación de elefantes de Living green, fue una experiencia maravillosa y además, nos planteó muchas dudas hacerla. Al final, la hicimos y creemos que realmente ayudan a estos animales. Por ello, dedicaremos una entrada exclusiva para hablar de dicha experiencia, que por si sola, merece una entrada de nuestro blog.
Conclusiones
Chiang Mai nos dejó con recuerdos inolvidables. Desde su rica cultura hasta sus impresionantes templos, cada rincón tiene algo que ofrecer. La combinación de naturaleza, historia y gastronomía hace de esta ciudad un destino imperdible en Tailandia. Como siempre para acabar, os dejamos una selección de fotos, gracias por leernos. Y recuerda, si estás planeando un viaje al país, no olvides incluir Chiang Mai en tu itinerario. ¡Te aseguramos que no te arrepentirás!














