Living Green Elephant Sanctuary, Tailandia

Visitar un centro de recuperación de elefantes en Tailandia se ha convertido en una atracción muy turística en los últimos años. La experiencia de estar al lado de estos enormes animales ha despertado el interés de los visitantes del país asiático. ¿Es una experiencia ética? ¿Vale la pena? ¿Es segura? Esta entrada estará dedicada exclusivamente al relato de nuestra experiencia visitando el centro Living Green Elephant Sanctuary, en Tailandia.

Nuestra Experiencia en el Santuario de Elefantes Living Green cerca de Chiang Mai, Tailandia

Si hay algo que define a los viajes, son esos momentos de conexión genuina con el entorno, los animales y la naturaleza. Este fue precisamente el caso en nuestra visita al Santuario de Elefantes Elephant Green, cerca de Chiang Mai, Tailandia, un lugar que nos dejó recuerdos imborrables. Aunque al principio llegamos con algo de temor e incertidumbre, pronto nos dimos cuenta de lo especial que es este lugar, no solo para los elefantes, sino también para los visitantes que buscan una experiencia auténtica y responsable.

IMG_4404

La llegada al santuario: dudas y primeras impresiones

Al principio, la idea de acercarnos a los elefantes nos generaba algo de miedo. Estos enormes animales, con su imponente tamaño y su aspecto tan majestuoso, pueden impresionar a cualquiera. Habíamos leído sobre los peligros de algunas interacciones turísticas con animales, lo que nos hizo preguntarnos si esta experiencia era la adecuada. Pero al llegar vimos un ambiente relajado. El santuario está cuidadosamente diseñado para que los elefantes puedan moverse con libertad en un entorno natural, lo que nos dio una primera sensación de calma.

Los elefantes no estaban atados ni eran forzados a realizar ninguna actividad, lo cual nos tranquilizó al instante. Nos explicaron que este lugar es un refugio para elefantes rescatados, muchos de los cuales han sufrido maltrato o explotación en otros lugares. Aquí, en Living Green, los animales viven en un ambiente mucho más libre y cuidado, algo que nos hizo sentir más cómodos y convencidos de que estábamos en el lugar correcto. Solo son apartados estos animales cuando son muy pequeños y deben ser protegidos en zonas aparte. La gran mayoría de estos elefantes tenían una edad elevada y nos explicaron un poco de la historia de cada uno.

El primer encuentro: el miedo que se transforma en admiración

Cuando finalmente nos acercamos a los elefantes, ese temor inicial dio paso a una profunda admiración. Nos sorprendió la tranquilidad con la que los elefantes nos recibieron, sin mostrar signos de agresividad ni incomodidad. Estábamos en su territorio, pero en lugar de sentirnos amenazados, nos sentimos parte de su mundo.

Una de las escenas más entrañables fue ver a una madre elefante con su cría. La madre, calmada y tranquila, guiaba a su pequeña en todo momento. La cría, con sus orejas grandes y su trompa juguetona, se acercaba a nosotros de forma curiosa, lo que nos sacó muchas sonrisas. Ver a la madre cuidar de su bebé con tanta ternura fue un recordatorio de lo poderosos y vulnerables que pueden ser estos animales al mismo tiempo. Nos hizo reflexionar sobre cómo en muchos lugares los elefantes son separados de sus crías, algo que aquí no ocurre.

IMG_4359

El ritual de la alimentación: los elefantes comen mucho…

Una de las actividades que más disfrutamos fue la de alimentar a los elefantes. Nos dieron una bolsa con comida y nos dirigimos hacia los elefantes para ofrecersela. Nos sorprendió la enorme cantidad que comían: los elefantes son verdaderos gourmets, devorando todo lo que les ofrecimos con una rapidez impresionante. Es curioso cómo, a pesar de su tamaño, pueden ser tan delicados al tomar la comida con sus trompas. Nos hizo reír el ver cómo uno de los elefantes se acercaba con rapidez, apenas nos dio tiempo de ofrecerle la comida, y, en cuestión de segundos, ya lo había devorado.

A lo largo de esta interacción, tuvimos la oportunidad de observar más de cerca el comportamiento de los elefantes. Cada uno tiene su propio carácter: algunos eran más reservados, mientras que otros, como el que acabamos de mencionar, eran mucho más extrovertidos y juguetones. Durante todo el proceso, los guías se aseguraban de que estuviéramos respetando el espacio de los animales.

Bañándonos con los elefantes

El momento culminante de nuestra visita llegó cuando nos invitaron a bañarnos con los elefantes. Al principio, no estábamos seguros de cómo sería esa experiencia. ¿Sería posible acercarse tanto a estos animales tan grandes y poderosísimos sin que nos sintiéramos incómodos o inseguros? A medida que nos acercábamos al pequeño río donde se bañaban, todos nuestros miedos desaparecieron. Los elefantes eran sorprendentemente gentiles, y nos dejaban acercarnos y jugar en el agua sin ningún problema.

Lo que más nos impresionó fue cómo los elefantes interactuaban con nosotros en el agua. Al principio, nos reíamos nerviosos mientras tratábamos de acercarnos a ellos, pero pronto nos relajamos al ver que, lejos de ser agresivos, los elefantes parecían disfrutar de nuestra presencia. De hecho, nos disparaban agua con sus trompas.

Aunque todo esto podría sonar como algo fuera de lo común, rápidamente nos dimos cuenta de que esta interacción era completamente diferente a las que se hacen en otros lugares, donde los elefantes son obligados a realizar trucos o comportamientos que no son naturales. Aquí, todo se basaba en el respeto mutuo, y la interacción no era forzada de ninguna manera.

Cuando los elefantes decidieron marchar, el líder salió de la charca y los demás lo dudaron sin pestañear, en cuestión de segundos todos los elefantes volvían al punto de inicio. El baño había terminado. Ellos decidieron cuanto tiempo querían pasar con nosotros en el baño.

IMG_4381
IMG_4384

Reflexión sobre la ética y la importancia del santuario

Al igual que muchos viajeros, al principio tuvimos nuestras dudas sobre la ética de este tipo de experiencias. ¿Es correcto interactuar de esta manera con los animales, incluso si están bien cuidados? Después de conversar con los guías y conocer más sobre la historia de los elefantes en el santuario, nos sentimos más tranquilos y convencidos de que esta experiencia sí tiene un propósito importante.

Living Green no es un parque de atracciones ni un centro de entretenimiento, sino un santuario que rescata elefantes de situaciones de explotación y les ofrece un entorno seguro donde pueden vivir de manera libre. En lugar de ser forzados a trabajar en la industria turística o en la tala de árboles, estos elefantes reciben atención veterinaria, alimento adecuado y la oportunidad de vivir de forma más natural.

Además, el santuario realiza un trabajo educativo importante, sensibilizando a los visitantes sobre la importancia de proteger a los elefantes y otras especies. Es cierto que, aunque algunas personas pueden cuestionar la ética de interactuar con animales, nuestra experiencia de la visita nos dio la sensación de que este tipo de actividades son un medio para recaudar fondos y garantizar la protección y bienestar de los elefantes rescatados. También nos recordó la necesidad de apoyar iniciativas que promuevan un turismo responsable, que valore la conservación y el bienestar animal.

Nuestra visita a Elephant Green fue mucho más que una simple actividad turística. Fue una experiencia transformadora que nos permitió conectar con la majestuosidad de los elefantes en su propio entorno. Nos fuimos con una profunda admiración por estos animales y una mayor comprensión de la importancia de los santuarios como Elephant Green. A pesar de nuestras dudas iniciales, entendimos que este tipo de lugares son vitales para la preservación y protección de los elefantes en Tailandia, y recomendamos encarecidamente esta experiencia a cualquier persona que quiera aprender más sobre estos animales en un entorno respetuoso y ético.

Si alguna vez te encuentras cerca de Chiang Mai, no dudes en visitar Living Green. Es una experiencia única que te hará ver a los elefantes bajo una nueva luz y te permitirá aportar tu granito de arena para su protección. ¡No te arrepentirás!

IMG_4398
IMG_4378
IMG_4375
IMG_4385

Loading

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *